“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” Isa. 55:6
¿Será posible que esta porción de la Biblia nos esté diciendo que hay un momento de la vida del hombre que no puede hallar a Jehová? ¿Y que le llamaremos y no le encontraremos porque está lejos de nosotros?
En el capítulo 3 del libro de Eclesiastés nos habla el proverbista Salomón del tiempo sobre esta tierra y da una riquísima descripción de qué todo, absolutamente todo, tiene su tiempo sobre esta tierra, tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado…tiempo de buscar y tiempo de perder.
Esto nos afirma que hay un tiempo para buscar a Dios, un tiempo para llamarle, un tiempo para dejar el camino malo y volverse a Jehová. Pero también hay un tiempo que si no buscamos, perderemos…perderemos la vida eterna.
En estos días he podido ser testigo de la condición de un pariente cercano, quien está postrado en una cama, viviendo sus últimos días sobre esta tierra. Mientras lo visitaba, pensaba del gran descuido del hombre en no buscar de Dios cuando puede ser hallado y esta escena me ha impactado para exhortar a todo aquel que tenga la oportunidad de leer este blog.
Si cada persona pudiese llevar un diario desde temprano en su vida y en el narrase todas sus vivencias, estoy segura que nos daríamos cuenta que hemos perdido nuestros días en vanidad, en deseos carnales…porque hemos vivido el instante sin pensar en la eternidad. Nos hemos perdido de la vida abundante que nos habla nuestro Señor Jesucristo y hemos vivido vidas miserables entre mis deseos carnales y el pecado.
Josías, siendo aún muy joven decidió buscar de Dios y no solo ordenar su vida personal sino ordenar la vida del pueblo de Israel.
“A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas. 4Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y estatuas fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificios.”
Que gran ejemplo nos da este joven de tan escasos doce años. Dice la palabra que comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera…
Al buscar a Jehová él en nosotros nos insta a quitar todos aquellos ídolos que guardamos dentro de nuestros corazones que tienen el lugar de prominencia de nuestras vidas. Al quitar todos estos ídolos y todos aquellos obstáculos que nos impiden buscarle, tendremos vidas victoriosas y abundantes.
No esperemos que lleguen los días malos, donde muchas veces se ha perdido el raciocinio por vejez, por un estado de coma en un hospital, por la muerte repentina…busquemos de nuestro Señor Jesucristo ahora que podemos.
Hay recompensa para todo aquel que le busca:
· Vivirás confiadamente, sin temores.
Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores. Salmo 34:4
· No tendrán falta de ningún bien.
“los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien. “Salmo 34:10
· Somos bienaventurados.
Bienaventurados los que guardan sus testimonios,
Y con todo el corazón le buscan; Salmo 119:2
· El promete estar contigo.
Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así Jehová Dios de los ejércitos estará con vosotros. Amós 5:14
· Tenemos galardón.
“es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6
Si quieres buscar de Dios, busca un lugar tranquilo donde puedas hablar con Dios y ora así:
“Padre por mucho tiempo he descuidado mi relación contigo y he caminado en mi propio camino pero hoy reconozco que soy pecador y me arrepiento de todos mis pecados. Te pido que vengas hoy a mi vida y transformes todo mi ser. Quiero vivir de aquí en adelante una vida plena en ti, honrándote y amándote eternamente. Amén”
Si hiciste esta oración, déjame saberlo, escríbeme en comentarios.
Dios te bendiga.




