Nada detendrá sus promesas!

Muchas veces nos dejamos amedrentar por las circunstancias de la vida, olvidando las promesas que Dios nos ha hecho. Cuando vienen las circunstancias adversas ponen a prueba nuestra fe y es cuando más rápido olvidamos el propósito por el cual hemos sido llamados y escogidos. Hoy quiero decirte que no hay nada que pueda retrasar, impedir o evitar el propósito de Dios para tu vida. Si Él ya determinó en el Reino de Los Cielos algo para tu vida, ese decreto se cumple porque no hay nada que lo pueda detener ni siquiera la misma muerte podrá hacerlo, tendrá que hacer fila y esperar a que lo cumplas.

Leyendo la Palabra me encontré con un pasaje bien diciente: “entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano. Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir. Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció (Hechos 28:3-5 RVR1960). En este pasaje, el apóstol Pablo se enfrenta a una gran adversidad: la muerte. Y si no fuera porque sabemos cómo termina todo, pensaríamos que la suerte estaba echada y que el destino de Pablo llegaría a su final en la Isla de Malta. Pero se necesita de una gran fe para saber que el ataque de la serpiente tenía un objetivo en particular: probar la fe y la perseverancia de Pablo. No imagino a algunos de nosotros frente a esta situación, creo que al mordernos la serpiente pensaríamos en cosas vanas como “hasta aquí llegó mi barca con el Señor”, “no alcancé a cumplir todos los planes que Dios tenía para mí”, pero eso es justamente lo que el enemigo desea sembrar en tu menta, duda e incertidumbre, porque sabe que lo que viene para ti es GRANDE.

Amado(a) que lees esta reflexión hoy, quiero recordarte que si Dios te dio una promesa es porque Él la va a cumplir y no hay nada natural que pueda frenar el propósito que ya Dios trazó para ti. Mantén tu fe intacta porque será lo único que te mantendrá en pie de lucha. En Hechos 23:11 RVR1960, Pablo tuvo una promesa de parte de Dios: “así como has dado testimonio de mí aquí en Jerusalén, así tendrás que darlo también en Roma”, los días de Pablo no estaban contados, él sabía que debía ir a Roma, así que no había diablo ni muerte que impidiera los designios de Dios. Dios le dijo a Pablo que iría a Roma, así que su vida no podía terminar allí. A José, el soñador, también le pasó lo mismo, según la visión que Dios le había dado, él reinaría sobre su casa, y ni la muerte ni la calumnia pudieron retrasar el plan de Dios, más bien se cumplió lo que dice la Palabra: “y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28 RVR1960). Lo que Dios tenía para José no terminaría ahí, probablemente en un momento de duda José pudo pensar que ya todo estaba sentenciado, pero ahí en la cárcel era que Dios iba a hacer algo sobrenatural para ponerlo en el lugar que le había dicho. Esta adversidad que pasas hoy no es más que el trampolín que Dios usará para promoverte, para llevarte a un mejor postrer, para darte lo que ya te prometió, porque nada detendrá Sus promesas, mantén tu fe y estate firme en pie de lucha, porque Sus promesas están a punto de cumplirse en tu vida. Dios continúe bendiciendo tu vida ricamente; no olvides ser de bendición, comparte este mensaje.

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla

Mi presencia está contigo

octubre 17

TRATA DE MANTENERTE CONSCIENTE DE MÍ mientras vas, paso a paso, a lo largo de este día. Mi Presencia contigo es tanto una promesa como una protección. Mis palabras finales, justo antes de ascender al cielo fueron: Estaré con ustedes siempre. Esa promesa fue para todos mis seguidores, sin excepción.

La promesa de mi Presencia es una protección poderosa. Mientras vas por la vida encontrarás numerosos escollos. Muchas voces reclamarán tu atención, tratando de seducirte para que vayas tras ellas. A pocos pasos fuera de tu camino hay trampas de autocompasión y desesperación, mesetas de orgullo y terquedad. Si dejas de mirarme a mí y te decides a entrar por esos otros caminos estarás en serio peligro. Incluso los amigos bien intencionados pueden hacer que te extravíes si dejas que usurpen mi lugar en tu vida. La forma de permanecer en el camino de vida es mantener tu mirada en mí. Estar consciente de mi Presencia es tu mejor protección.

Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

—Mateo 28.20

Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

—Hebreos 12.1–2 (NVI)

El viaje es corto!

Una anciana se subió a un autobús y tomó su asiento. En la siguiente parada, una jóven mujer, fuerte y gruñona subió y se sentó bruscamente junto a la anciana, golpeandola con sus numerosas bolsas.

Al ver que la anciana se mantenía en silencio la jóven le preguntó por qué no se había quejado cuando la golpeó con sus bolsas?

La anciana respondió con una sonrisa:

– «No es necesario ser mal educada o discutir sobre algo tan insignificante, ya que mi viaje a tu lado es tan corto porque me bajaré en la próxima parada.»

Esta respuesta merece ser escrita en letras de oro:

«No es necesario discutir sobre algo tan insignificante, porque nuestro viaje juntas es muy corto»

Cada uno de nosotros debe comprender que nuestro tiempo en este mundo es tan corto, que oscurecerlo con peleas, argumentos inútiles, celos, no perdonar a los demás, el descontento y una actitud de averiguación constante es una ridícula pérdida de tiempo y energía.

¿Alguien rompió tu corazón? Tranquilízate. El viaje es muy corto.

¿Alguien te traicionó, intimidó, engañó o humilló? Tranquilízate. Perdona. El viaje es muy corto.

Alguien te insultó sin razón? Tranquilizate. Ignora. El viaje es muy corto.

Algún vecino hizo un comentario en el chat que no fue de tu agrado? Tranquilizate. Ignóralo. Perdónalo. El viaje es muy corto.

Cualesquiera que sean los problemas que alguien nos traiga, recordemos que nuestro viaje juntos es muy corto.

Nadie sabe la duración de este viaje. Nadie sabe cuándo llegará su parada. Nuestro viaje juntos es muy corto.

Vamos a apreciar a amigos y familiares. Seamos respetuosos, amables y perdonémonos los unos a los otros. Vivamos llenos de gratitud y alegría. Después de todo, nuestro viaje juntos es muy corto!

Deseo que tengas un viaje agradable por este mundo y que tus sueños se cumplan, tus éxitos se multipliquen y que disfrutes plenamente con quien te toca y quieras viajar. Y cuando nos veamos en alguna estación, me dará mucho gusto saludarte y darte un abrazo. Sonrie que «El viaje es muy corto!»

Bendiciones!! 🔸

Busca de Dios

octubre 16

BÚSCAME CONTINUAMENTE para tener mi ayuda, consuelo y compañía. Como yo estoy siempre a tu lado, la más pequeña mirada te puede conectar conmigo. Cuando me buscas porque necesitas ayuda, ésta fluye libremente de mi Presencia. Reconocer tu necesidad, sea en las cosas pequeñas como en las grandes, te mantendrá espiritualmente vivo.

Cuando necesites consuelo estaré pronto para arroparte en mis brazos. Así no solo te sentirás consolado sino que también serás un canal a través del cual llevaré consuelo a otros. De esta manera, serás doblemente bendecido porque un canal viviente siempre se queda con algo de lo que fluye a través de él.

Mi compañía constante es la joya en la corona: lo más sublime de las bendiciones de la salvación. No importa qué pérdidas hayas experimentado en la vida, nadie podrá quitarte este regalo glorioso.

Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores. Los que miraron a él fueron alumbrados, y sus rostros no fueron avergonzados. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias.

—Salmo 34.4–6

Recurran al SEÑOR y a su fuerza; busquen siempre su rostro.

—Salmo 105.4 (NVI)

Toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Dios es nuestro Padre misericordioso y la fuente de todo consuelo. Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros.

—2 Corintios 1.3–4 (NTV)

No niegues tu fe!

“A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.» Mateo 10: 32. ¡Es una promesa llena de gracia! Es un gran gozo para mí confesar a mi Señor. Sin importar cuáles pudieran ser mis fallas, no estoy avergonzado de Jesús, ni me da miedo declarar las doctrinas de Su cruz. Oh Señor, no he escondido Tu justicia dentro de mi corazón. El panorama que el texto pone delante de mí es dulce. Loa amigos abandonan y los enemigos se alegran, pero el Señor no repudia a Su siervo. Sin duda el Señor me reconocerá incluso aquí, y me dará nuevas señales de Su consideración favorable. Pero se aproxima el día cuando deba estar delante del grandioso Padre. ¡Qué bendición es pensar que Jesús me confesará entonces! Él dirá:»Este hombre realmente confió en mí, y estaba anuente a sufrir reproches por amor de Mi nombre; por esa razón yo lo reconozco como mío.» El otro día un gran hombre fue hecho caballero, y la reina le entregó una insignia enjoyada; pero, ¿qué importancia tuvo eso? Será un honor que sobrepase a todos los honores cuando el Señor Jesús nos confiese en la presencia de la Majestad divina en los cielos. Que nunca me sienta avergonzado de reconocer a mi Señor. Que nunca me abandone a un cobarde silencio, o acepte una componenda proveniente de un corazón desfallecido. ¿Acaso me avergonzaré de reconocer a Aquel que promete reconocerme? La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román.

Agrada a Cristo!

octubre 14

TEN CUIDADO CON VERTE A TRAVÉS de los ojos de otras personas. En esto hay varios peligros. Uno es que es casi imposible discernir lo que otros realmente piensan de ti. Además, la opinión que pudieran tener de ti es variable dependiendo del punto de vista espiritual, emocional y físico del que emite su opinión. Pero el mayor problema en dejar que otros te definan es que puede dar origen a la idolatría. Tu preocupación por agradar a los demás puede afectar tu deseo de agradarme a mí, tu Creador.

Es mucho más real que te veas a través de mis ojos. Mi mirada sobre ti es constante y segura, no manchada por el pecado. A través de mis ojos te puedes ver como alguien que es amado profunda y eternamente. Descansa en mi mirada amorosa y recibirás una paz profunda. Responde a mi Presencia de especial afecto adorándome en forma verdadera.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

—Hebreos 11.6

Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.

—Juan 4.23–24 (NVI)

Yo soy el gran yo soy!

octubre 11

YO SOY LA CULMINACIÓN de todas tus esperanzas y deseos. Yo soy la A y la Z, el que es, que era y que ha de venir, el Todopoderoso. Antes que me conocieras, expresaste tus deseos en cuanto a establecer una relación conmigo y lo hiciste de maneras angustiosas. Siempre fuiste vulnerable al mal que te rodea en el mundo. Pero ahora, mi Presencia te protege al envolverte en mis brazos amorosos. Yo te llamé de las tinieblas a mi luz maravillosa.

No obstante que he traído a tu vida muchos deleites, ninguno es esencial. Recibe mis bendiciones con manos abiertas. Disfruta mis dones pero no te aferres a ellos. Pon tu atención en el Dador de todo lo bueno y perfecto y descansa en la convicción de que en mí estás completo. Una cosa que es absolutamente necesaria y que jamás debes perder es mi Presencia en ti.

Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza. El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte, y mi refugio. Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio.

—Salmo 62.5–8

«Yo soy el Alfa y la Omega -dice el Señor Dios-, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.»

—Apocalipsis 1.8 (NVI)

Pero ustedes no son así porque son un pueblo elegido. Son sacerdotes del Rey, una nación santa, posesión exclusiva de Dios. Por eso pueden mostrar a otros la bondad de Dios, pues él los ha llamado a salir de la oscuridad y entrar en su luz maravillosa.

—1 Pedro 2.9 (NTV)

De lo alto nos viene todo lo bueno y perfecto. Allí es donde está el Padre que creó todos los astros del cielo, y que no cambia como las sombras

–Santiago 1:17

Despojémonos de toda carga!

Hebreos 12:1-2

La vida cristiana es una carrera para llegar a una meta. Para correr la carrera debemos estar vestidos adecuadamente y sin pesos extra que nos impidan avanzar.

Te has preguntado porque no avanzas? Porque pasan los años y sigues igual?

Cristo vino para quitar toda carga de nuestras vidas. El vino no solo para salvarnos sino para quitar todo peso de nosotros!

1. Los temores son pesos que cargamos. Nos paralizan, no nos dejan avanzar.

2. El dominio propio q no tenemos. Debilidades del carácter. Tal vez una etiqueta que nos colgaron, ej. La gorda, la flaca, la fea, eres vieja o muy joven.

3. La preocupación: es de los peores pesos. “Echad sobre mi tus cargas y yo te sustentaré”.

4. La opinión de otros. Para quedar bien con los demás. Estamos más interesados en agradar al hombre que a Dios.

5. La carga del legalizmo. Quieren cumplir normas que se auto imponen. Eso es carga!

6. “Veníd a mí todos los cansados…”

Cual es tu peso? Porque no tienes gozo, paz?

7. El pecado: despojémonos de todo peso de pecado

A) todos somos pecadores.

B) arrepentirnos y confesar nuestros pecados.

C) ir a la fuente que es Cristo.

El dijo, venid y estemos a cuentas…

El es un Padre amoroso! El padre del hijo pródigo…

8. El peso de la tentación: latero dijo la tentación es necesaria para el desarrollo de sus hijos. Cada tentación nos permite decirle a Dios cuanto lo amamos.

Cristo fue tentado pero sin pecado. Santiago 1:12

Corramos con paciencia…quitemos el obstáculo, el peso y corramos

Pongamos nuestra mirada en Jesús! No perdamos nuestra mirada. Si lo miramos a él seremos victoriosos.

Por Isabel de Cartin

No te dejare!

«Nunca más te llamarán Desamparada.» Isaías 62: 4. «Desamparada» es una palabra lúgubre. Suena como un tañido fúnebre. Es el registro de las aflicciones más agudas, y la profecía de los males más espantosos. Un abismo de miseria abre su boca en esa palabra»Desamparada.» ¡Abandonado por uno que comprometió su honor! ¡Abandonado por un amigo probado por largo tiempo y de confianza! ¡Abandonado por un pariente amado! ¡Abandonado por padre y madre! ¡Abandonado por todos! Esto es un verdadero dolor, y, sin embargo, puede ser soportado pacientemente si el Señor nos sostiene. Pero, ¿qué se sentirá al verse abandonado por Dios? Piensen en el más amargo de los clamores:»Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?» ¿Hemos probado alguna vez en algún grado el ajenjo y la hiel de»Desamparada» en ese sentido? Si así fuera, supliquemos al Señor para que nos salve de cualquier repetición de una aflicción tan indecible. ¡Oh, que esas tinieblas no vuelvan jamás! Los hombres maliciosamente le dijeron a un santo:»Dios lo ha desamparado; perseguidle y tomadle.» Pero siempre fue falso. El favor amante del Señor forzará a nuestros crueles enemigos a tragarse sus propias palabras, o, al menos, a reprimir sus lenguas. Lo opuesto de todo esto es esa palabra superlativa Hefzi-bá : «Mi deleite está en ella.» Esto convierte en baile al llanto. Que aquellos que soñaron que habían sido abandonados oigan al Señor cuando dice:»No te desampararé, ni te dejaré.» La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román.

Oír su voz!

octubre 7

PARA PODER OÍR MI VOZ deberás dejar a mi cuidado todas tus preocupaciones. Entrégame todo lo que te preocupa. Esto te aclarará el camino para que busques mi rostro sin nada que se interponga. Déjame liberarte de todo temor escondido dentro de ti. Siéntate en silencio ante mi Presencia dejando que mi luz te inunde y haga huir cualquiera oscuridad que haya dentro de ti.

Acepta cada día tal como viene. Recuerda que yo soy soberano sobre tu vida. Regocíjate y alégrate porque este es el día que he hecho. Confía en que yo estoy abundantemente presente en él. En lugar de lamentarte y resentirte por las cosas como son da gracias a Dios en cualquiera situación. Confía en mí y no tengas miedo; dame gracias y descansa en mi soberanía.

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

—1 Pedro 5.6–7

Éste es el día en que el SEÑOR actuó; regocijémonos y alegrémonos en él.

—Salmo 118.24 (NVI)

Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.

—1 Tesalonicenses 5.18 (NTV)