La Navidad nos recuerda el nacimiento del niño Jesús, que es lo más importante (desgraciadamente esto pasa desapercibido para muchos).
«Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en el cree no se pierda, mas tenga vida eterna» (Jn.3:16).
Este es la verdadera Navidad. El nacimiento del niño Jesús.
Dios envió a su hijo para que viviera como nosotros, sufriera, padeciera y muriera por mí, por mis pecados y porque no….. también por los tuyos. El cargó con todos ellos en la cruz y nos da la oportunidad por medio de su sangre de lavarnos y redimirnos del pecado, lo único que tenemos que hacer el abrirle nuestro corazón y decirle. Creo en ti Señor Jesús, quiero que vengas y tomes el control de mi vida y mores para siempre en mi corazón. y Créeme que tu vida cambia, No necesitas esperar a Diciembre para recordar el nacimiento del niño Jesús. Él te acompañará siempre.
Que la cena, los regalos las piñatas y todo lo demás no sean tu verdadero propósito en esta Navidad. Sino el recibir a Cristo en tu corazón. «Porque no envió Dios a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él» (Jn. 3:17).
¡Que esta Navidad sea de bendición para ti y los tuyos!
